El Mercurio | Soledad Ortúzar aborda burocracia que enfrentan directores escolares del país

Tras encuestar a 354 directores de establecimientos escolares (predominantemente públicos) entre 2018 y 2019, los datos de un reciente estudio —elaborado por los investigadores Javier Fuenzalida, Laura Gutiérrez y Pablo González— señalan que a mayor volumen de burocracia, mayor es el burnout de los directores, más aumenta la sensación de despersonalización y más crece la de baja realización personal.

Al respecto, Soledad Ortúzar, directora del Centro de Innovación en Liderazgo Educativo (CILED) de la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo, afirma que “la evidencia es clara: cuando los directores pueden enfocarse en apoyar a sus docentes, mejorar la convivencia escolar y gestionar los recursos pedagógicos, los estudiantes aprenden más. En ese sentido, la burocracia excesiva atenta contra eso”.

Y agrega: “Hay que revisar críticamente las normativas y reducir la carga administrativa real. Muchas veces se legisla pensando que más regulación es mejor para el sistema. Pero en educación, más burocracia no significa mejores resultados. Necesitamos políticas que liberen tiempo para liderar pedagógicamente”.

La Tercera | Carta de Christian Lazcano y Soledad Ortúzar: ¿Es atractivo liderar un colegio en Chile?

“¿Es atractivo liderar un colegio en Chile?”, es la pregunta que formulan hoy Soledad Ortúzar y Christian Lazcano, en su carta publicada en La Tercera, a raíz de su estudio que revela altos niveles de deserción en los directores, sobre todo en los primeros años y en el sector público.
Al respecto, los autores plantean “implementar un acompañamiento sistemático que proporcione mecanismos de apoyo efectivos para enfrentar el desafío de liderar, especialmente en las etapas iniciales en el cargo”.

Radio Agricultura | Entrevista a Christian Lazcano sobre Deserción de Directores Escolares

En una nueva edición del programa «Hoy por Hoy» de Radio Agricultura, conducido por Daniela Peñaloza, nuestro director de formación profundizó en los datos del estudio realizado por el Centro de Innovación en Liderazgo Educativo (CILED) sobre la permanencia en el cargo de líderes escolares en Chile.

Revive la entrevista completa aquí:

El Mercurio | Christian Lazcano profundiza en estudio sobre trayectoria de líderes educativos

La deserción docente es un problema que, sobre todo tras la pandemia, se aborda recurrentemente. Pero no ocurre lo mismo en el caso de los directores escolares, quienes viven una realidad igual de preocupante.

Es la alerta que arroja un estudio reciente del Centro de Innovación en Liderazgo Educativo (CILED) de la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo, que analizó la trayectoria de cerca de 9.200 líderes directivos entre 2015 y 2023. En él se constata que uno de cada cinco directores de colegio deja el cargo al primer año de ejercicio.

 «Los directores del mundo público tienen pocos incentivos para permanecer en el cargo. Es más fácil ganar más plata siendo profesor”, señala Christian Lazcano, director de Formación del CILED-UDD. Y añade: «Cabría preguntarse si es que el no tener una ley de trayectoria directiva influye en la permanencia de los directores».

El Mercurio | Soledad Ortúzar comenta los desafíos de las nuevas generaciones de directores escolares

En Chile, 2.154 directores escolares pertenecen a la generación millennial (quienes hoy tienen entre 29 y 44 años), de los cuales 700 son hombres y 1.454 mujeres. Un grupo que representa el 23% de los 9.326 líderes de escuelas que hay en el país.

Los datos fueron obtenidos de un reporte del Centro de Innovación en Liderazgo Educativo (CILED) de la Facultad de Educación UDD que incluye cifras oficiales de 2024. Pero más allá de las números, ¿qué caracteriza a esta generación y cuáles son los desafíos que enfrentan?

En cuanto a las competencias que deben desarrollar para enfrentar los actuales desafíos educativos, Soledad Ortúzar, directora ejecutiva del CILED-UDD, señala que “es crucial el manejo y uso estratégico de datos. Los directores deben saber diagnosticar, monitorear y evaluar procesos, recopilando información específica sobre los estudiantes, sus necesidades y su progreso, y usarlos para tomar decisiones”. A esto suma que pongan foco en el desarrollo profesional docente, “entregándoles herramientas, acompañamiento y oportunidades para desarrollar competencias en diversidad, uso de tecnologías educativas y gestión del bienestar”.

Cooperativa | Columna de Soledad Ortúzar: Todos pueden aprender

Durante décadas, en América Latina -y también en Chile- se ha sostenido la creencia de que el origen determina irremediablemente el destino. Y aunque las estadísticas muestran que la situación socioeconómica de las familias sigue influyendo fuertemente en el futuro de niños y niñas, también sabemos que este ciclo puede romperse. ¿Cómo? Con decisiones acertadas y consistentes.

Un ejemplo inspirador es Sobral, una ciudad del estado de Ceará, en Brasil, que logró ser la comuna con los mejores resultados educativos del país, a pesar de estar entre las más pobres. ¿La receta? Su exalcalde Veveu Arruda atribuye este logro a un acuerdo político que puso a la educación en el centro de todo, bajo la convicción de que se debe superar el mito de que «el pobre no aprende, pues no existe un destino preestablecido».

Estudios del Banco Mundial han relevado las claves de este éxito: alfabetización temprana como prioridad, fortalecimiento del rol directivo con autonomía real y responsabilidad por los resultadosdesarrollo profesional práctico de los docentes -incluyendo incentivos por desempeño- y evaluación constante de los aprendizajes, seguida de acciones pedagógicas concretas. Desde el año pasado la Fundación Levantemos Chile está implementando esta iniciativa en La Araucanía, con excelentes resultados preliminares.

Una política pública en Chile que comparte principios muy similares son los Liceos Bicentenario. Nacidos bajo la lógica de altas expectativas, foco en los aprendizajes, autonomía escolar y fortalecimiento del liderazgo directivo, estos liceos han demostrado que una política educativa bien diseñada y bien implementada puede marcar la diferencia, incluso en contextos complejos.

Este año, estos establecimientos obtuvieron altos resultados en la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES), donde 15 de ellos destacaron entre los 25 colegios públicos de mejor desempeño. Adicionalmente, en el Simce, muchos de estos colegios lograron resultados sobresalientes en lenguaje y matemáticas, superando ampliamente el promedio nacional y ubicándose por sobre establecimientos particulares pagados.

El caso del Liceo Bicentenario S.S. Juan Pablo Segundo, en Alto Hospicio, es contundente. En una de las localidades más vulnerables del país, logró ser el número uno comunal en el Simce, el mejor liceo Bicentenario de Tarapacá, el primero dentro del SLEP Iquique, el segundo en la red nacional de liceos SNA EDUCA y el sexto mejor a nivel regional, superando a colegios de altos ingresos en la zona.

Sus estudiantes tuvieron acceso a un liderazgo que les dio oportunidades, a una comunidad educativa que creyó en ellos y a acciones concretas enfocadas en la asistencia y los aprendizajes. En palabras de su directora, Goighet Andrade, «nuestro liceo ha demostrado que, con esfuerzo y dedicación, podemos superar nuestras propias marcas y seguir creciendo».

La evidencia está sobre la mesa: cuando las políticas públicas se diseñan con foco, continuidad y compromiso, es posible cambiar realidades. Hoy tenemos ejemplos concretos que demuestran que todos los estudiantes pueden aprender, si cuentan con el apoyo y las condiciones adecuadas. El desafío no es partir de cero, sino tomar lo que ha dado resultados, fortalecerlo y ampliarlo.

Cuando hay liderazgo, foco en los aprendizajes, autonomía, metas claras, responsabilidad por los resultados y altas expectativas, los resultados llegan. Y lo más importante: llegan para todos.

Link de la columna

Radio Agricultura | Entrevista a Soledad Ortúzar sobre Inclusión Educativa

En una nueva edición del programa “Hoy por Hoy” de Radio Agricultura, conducido por la psicóloga Daniela Peñaloza, nuestra directora ejecutiva profundizó sobre la inclusión en los establecimientos escolares, a propósito del Día Mundial de la Concienciación del Autismo, celebrado el pasado miércoles 2 de abril.

Revive el vídeo completo aquí:

Radio La Discusión | Entrevista a Soledad Ortúzar sobre Inclusión Educativa

Soledad Ortúzar, directora del CILED, sostuvo una entrevista con Radio La Discusión, donde abordó la inclusión de estudiantes con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y/o neurodivergencias, junto a brechas y desafíos en el ámbito académico.

El Mostrador | Columna de Soledad Ortúzar: Educación de calidad, el desafío de nuestras instituciones

Los estudiantes en Chile enfrentan un escenario desalentador. Si bien los resultados del Simce 2024 muestran avances significativos en cuarto básico, el panorama general continúa siendo preocupante.

Solo dos cursos más arriba, en sexto básico, se evidencia una disminución de seis puntos en Matemática respecto del 2018, con una significativa brecha en perjuicio de las mujeres. Además, no se observa una recuperación suficiente en los desempeños tras la pandemia y persisten diferencias según sectores socioeconómicos.

En segundo medio, la situación es aún más alarmante: más del 50% de los estudiantes no alcanzaron los niveles mínimos de aprendizaje en Matemáticas y Lenguaje.

Estos datos no son aislados. De ello dan cuentan distintos resultados de mediciones internacionales que evalúan los sistemas educativos. Por ejemplo, en la Prueba PISA, el desempeño de nuestros estudiantes en Matemáticas, Lenguaje y Ciencias ha sido inferior al promedio de la OCDE, con una evolución decreciente desde el 2015. Adicionalmente, este examen revela que uno de cada siete estudiantes no se siente seguro en la escuela, ubicándonos dentro de los países con índices más altos de inseguridad escolar. 

Estamos, a todas luces, ante un problema estructural: nuestras instituciones han impulsado políticas públicas que no han conducido de forma sostenida a mejores aprendizajes ni a entornos educativos seguros.

El más reciente Premio Nobel de Economía, otorgado a Daron Acemoglu, Simon Johnson y James A. Robinson, refuerza esta idea: en sus investigaciones, los académicos galardonados sostienen que las instituciones ejercen un papel crucial en el desarrollo económico y la prosperidad de los países. 

Así, para graficarlo, describen el caso de la ciudad de Nogales, dividida en dos por la frontera entre Estados Unidos y México.

Al norte, en Nogales Arizona, la mayoría de los jóvenes asiste a la escuela, los adultos completan su educación media y los ciudadanos llevan a cabo sus actividades cotidianas con normalidad, sin temor por su seguridad.

Al sur, en Nogales Sonora, la vida, en cambio, es muy distinta: el ingreso promedio es un tercio del de Estados Unidos, gran parte de la población no ha terminado la enseñanza media, muchos jóvenes no asisten a la escuela y sus habitantes viven con temor, principalmente por el narcotráfico y el crimen organizado.

Según estos autores, la razón por la que Nogales Arizona es más rica que Nogales Sonora radica en que las instituciones generan incentivos muy distintos para las personas a cada lado de la frontera.

Mientras en el lado estadounidense los jóvenes reciben buena educación y cuentan con incentivos para desarrollarse profesionalmente, en el lado mexicano enfrentan limitaciones significativas, como menores oportunidades económicas y un entorno institucional que no fomenta el que puedan desarrollar su potencial.

Este hallazgo se alinea con el informe del Banco Mundial La Trampa del Ingreso Medio, que muestra que los países que han logrado sostener su desarrollo han pasado por una fase de innovación, construyendo capacidades internas y generando empresas basadas en el conocimiento. Además, advierte que, para conseguirlo, la gran mayoría de estas naciones ha apostado por una educación de calidad, inclusiva y alineada con las necesidades del mundo laboral.

La evidencia suscita esperanza, pues confirma que el crecimiento y el progreso de un país no dependen únicamente de factores heredados como la ubicación geográfica o los recursos naturales, sino de la capacidad de sus instituciones para potenciar el talento y las habilidades de su gente. Sin embargo, para que esto ocurra, es fundamental que las instituciones generen políticas públicas eficaces que garanticen oportunidades de aprendizaje de alto nivel para todos los estudiantes. Es decir, un desafío (todavía) pendiente en Chile.

El camino es claro: necesitamos instituciones que pongan a las personas en el centro y brinden oportunidades reales para que cada ciudadano pueda desarrollar su talento a lo largo de su vida. Esto comienza en las primeras etapas del aprendizaje, asegurando que todos los niños y niñas aprendan a leer a tiempo, que más mujeres se sientan capaces en matemáticas y que todos los jóvenes encuentren en la educación un motor para su desarrollo y no una barrera.

La educación de calidad no es un ideal abstracto, sino la base sobre la cual se construye el desarrollo de un país. Sin ella, no hay progreso posible.

Columna en El Mostrador

La Tribuna | Carta al director de Isabella Bustamante: Mujeres y Educación

Señor director:

En Chile, las mujeres son el 80% de las personas que ingresan a estudiar Pedagogía, el 77% de quienes se titulan de estas carreras y el 73% de quienes estudian un posgrado en el área. A simple vista, todo pareciera indicar que la educación es un ámbito altamente feminizado.

Sin embargo, otra situación se observa si analizamos los cargos de liderazgo en el sistema educativo. Aunque el 66% de las personas que dirigen establecimientos escolares son mujeres, esta proporción cambian drásticamente en los niveles superiores. En la educación media científico-humanista, solo el 46% de los directores son mujeres, y en la educación media técnico-profesional la cifra se reduce aún más, alcanzando apenas un 37%.

Urge preguntarse entonces: ¿Es la educación un campo realmente feminizado?

Isabella Bustamante