La Segunda | Carta al director de Soledad Ortúzar: No es casualidad

Señor director:

Con asombro, en los últimos días se ha destacado a distintos establecimientos escolares que, a pesar de estar en contextos altamente vulnerables y enfrentar múltiples desafíos, obtuvieron resultados sobresalientes en el SIMCE 2024. Algunos de ellos, incluso, logrando desempeños superiores a colegios particulares pagados.

¿Casualidad? ¿Suerte? Ninguna de la anteriores: Estos resultados son fruto del trabajo de líderes educativos que han trazado objetivos claros —foco en los aprendizajes, apoyo y desarrollo docente, convicción de que todos pueden aprender— e implementado acciones estratégicas para conseguirlos. De hecho, evidencia reciente sugiere que movilizar a un director con desempeño por debajo del promedio para que alcance resultados por encima de este, tiene un impacto de entre 1 a 3 meses en el aprendizaje de sus estudiantes.

Sería bueno, entonces, fomentar políticas públicas efectivas, como aquellas que potencian el liderazgo directivo, basadas en los efectos que tiene un buen director en la vida de los alumnos.

Soledad Ortúzar

Directora ejecutiva

Centro de Innovación en Liderazgo Educativo, CILED-UDD

Diario de Atacama | Carta de Andrea Bonnaud: Liderazgo femenino

Señor director:

El liderazgo escolar es un factor clave en la mejora de la calidad educativa y de los aprendizajes. Sin embargo, el acceso de las mujeres a estos espacios, especialmente en la educación media, sigue estando marcado por barreras estructurales y culturales que limitan su participa ción. Según un informe del Centro de Liderazgo Educativo de la Universidad del Desarrollo, en 2024 la brecha de género en directores de la educación media humanista-científico (EMHC) llega a los 9 puntos porcentuales a favor de los hombres, mientras que enla educación media técnico-profesional (EMTP) alcanza 30 puntos.

Diversas investigaciones han demostrado que la inclusión de mujeres en la dirección escolar no solo contribuye a la equidad de género, sino que también enriquece la gestión educativa y el mejoramiento de los aprendizajes. Las directoras tienden afomentar un liderazgo más colaborativo, centrado en la construcción de comunidades de aprendizaje y el fortalecimiento de prácticas pedagógicas innovadoras.

Es fundamental que el sistema educativo implemente políticas que fomenten la equidad en el acceso a la dirección escolar.

Programas de formación en liderazgo para mujeres, estrategias de mentoría y el reconocimiento de modelos exitosos de liderazgo femenino son pasos esenciales para avanzar en este desafio.

Andrea Bonnaud, investigadora UDD

Cooperativa | Columna de Soledad Ortúzar: Mujeres y Matemáticas, Una ecuación no resuelta

Los resultados del Simce 2024 volvieron a encender las alertas sobre una brecha de género que, antes de la pandemia, parecía cerrarse en Matemáticas: En Cuarto Básico, los niños promediaron 271 puntos, mientras que las niñas alcanzaron 258, marcando una distancia de 13 dígitos, la mayor registrada en años recientes.

El caso de Sexto Básico, además, es especialmente preocupante: Desde 2013, las mediciones no habían mostrado brechas significativas, pero en 2024 la situación dio un giro drástico, cayendo 10 puntos en comparación con 2018. No menos desalentador es lo que ocurre en segundo medio, donde los datos confirman que esta disparidad no solo persiste, sino que se ha arraigado en el tiempo.

Raya para la suma, estamos ante una diferencia que impacta directamente en el acceso de las mujeres a carreras universitarias en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM).

A pesar de los avances y esfuerzos que han habido al respecto, en Chile las mujeres son solo el 32% de los seleccionados en carreras STEM, muy lejos de la meta del 50% que establece la ONU para el 2030. Por si fuera poco, el porcentaje de tituladas en estas disciplinas alcanza 8%, lo que nos sitúa como el penúltimo país de la OCDE con menor representación femenina en esta área.

Este problema, en todo caso, pareciera tener muchas aristas y diagnósticos, pero pocas soluciones puestas sobre la mesa a nivel nacional, aún cuando desde la educación hay suficiente evidencia y mucho potencial para subsanarlo.

Distintos estudios dan cuenta del efecto que produce que las niñas tengan acceso a modelos femeninos en asignaturas STEM: John, Schmader y Martens (2005) sugieren que, en contextos escolares, educar a las mujeres sobre la amenaza de los estereotipos de género puede mejorar su desempeño en matemáticas; por su parte, Breda et al (2020) demostraron que la presencia de modelos femeninos competentes en STEM tiene un impacto positivo en su percepción de logro y en la probabilidad de seguir trayectorias educativas STEM en la educación superior.

Así, fortalecer e incentivar el rol de las docentes en áreas STEM es una estrategia clave para incrementar la participación femenina en estas carreras. Las profesoras no solo transmiten conocimientos, sino que también actúan como modelos a seguir que, muchas veces, tienen impactos muy significativos en las trayectorias de sus alumnas. Por ello, es fundamental impulsar políticas que promuevan la formación, el reconocimiento y la visibilidad de las docentes STEM, asegurando que más niñas encuentren inspiración y motivación para seguir estos caminos profesionales.

Ello implica, previamente, reducir otras brechas alarmantes, como el hecho de que, en un área tan feminizada como la educación, solo el 46% de los directores escolares en la enseñanza media científico-humanista son mujeres, o que en la enseñanza media técnico-profesional esa cifra se reduzca a 37%. Desde el liderazgo educativo, medidas atingentes pueden ser atendidas con mucha más urgencia.

El desafío es grande, mas no imposible: En un país como el nuestro, donde las mujeres son el 80% de las personas que ingresan a estudiar Pedagogía, el 77% de quienes se titulan de estas carreras y el 73% de quienes realizan un posgrado en el área, reducir las brechas de género en Matemáticas es un objetivo realista, promovible desde las salas de clases. Atrevámonos a más.

Radio Agricultura | Entrevista a Soledad Ortúzar sobre resultados SIMCE 2024

Soledad Ortúzar, directora ejecutiva del Centro de Innovación en Liderazgo Educativo (CILED) y académica de la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo, abordó los resultados SIMCE 2024 en el programa «Hoy por Hoy», conducido por la psicóloga y exalcaldesa Daniela Peñaloza.

La Tercera | Carta al director de Soledad Ortúzar: Educación Inclusiva

Señor Director:

La Educación Media Técnico Profesional (EMTP) tiene el porcentaje de estudiantes con necesidades educativas especiales (NEE) más alto del sistema y concentra un importante número de alumnos socioeconómicamente vulnerables, en comparación con la población escolar general.

Con una tendencia al alza, el 2023 la proporción de estudiantes de la EMTP incorporados al Programa de Inclusión Escolar (PIE) era más alta (13%) que en la Educación Científico-Humanista (7%). Es posible que la cifra responda a que las características de la EMTP son más coherentes con las necesidades educativas de este perfil de estudiantes (que poseen discapacidad, déficit atencional u otras condiciones) o que establecimientos de nivel socioeconómico medio bajo son los que han adherido al PIE en una proporción muy superior.

Por otro lado, el 33% de los profesores en la EMTP no cuenta con título de docente versus un 3% en el segmento Científico-Humanista, lo que refleja una falta de formación en los profesores TP para enfrentar desafíos de este tipo. De ello se concluye la necesidad de una formación docente y directiva que permita tanto una inclusión de calidad como una articulación efectiva en políticas públicas de Educación, Salud y Trabajo.

En el contexto del día de la inclusión, que se celebra el 1 de marzo, creemos que es importante relevar este concepto en el ámbito de la EMTP, dado que existe ambigüedad tanto en la normativa actual como en las políticas públicas al momento de abordarlo. Solo así, podremos avanzar en una educación de calidad para todos los estudiantes.

Soledad Ortúzar, Directora ejecutiva CILED

Isabel Zúñiga, Presidenta ejecutiva Fundación Mis Talentos

El Dínamo | Columna de Christian Lazcano: Retener a los docentes, una tarea de liderazgo

El desgaste docente a lo largo del año escolar es una preocupación creciente. La acumulación de este desgaste lleva a muchos profesores a replantearse su permanencia en la docencia, buscando trasladarse a otras escuelas o incluso abandonar la profesión. Aunque existen mecanismos de apoyo, en muchos casos resultan insuficientes y no logran aliviar las cargas que enfrentan los docentes en su día a día. Frente a esta realidad, surge una demanda cada vez más evidente: contar con mejores herramientas y soportes para enfrentar los desafíos de enseñar.

Desde el liderazgo escolar, hay una respuesta posible. Contar con buenos directores y equipos directivos es clave para que los docentes experimenten condiciones laborales más estimulantes y sostenibles. La evidencia ha demostrado que cuando los líderes educativos promueven el desarrollo profesional de sus docentes, los desafían a mejorar su práctica y los involucran en las decisiones escolares, logran no solo mejorar la enseñanza en el aula, sino también aumentar la satisfacción y el compromiso del profesorado con su labor.

Existen prácticas directivas que marcan la diferencia en la experiencia docente y en su permanencia en la profesión. Un liderazgo escolar que prioriza el acompañamiento pedagógico genera entornos donde los docentes pueden desarrollarse profesionalmente. Cuando los directores observan clases, entregan retroalimentación efectiva y promueven el aprendizaje entre pares, fortalecen la confianza en el aula y estimulan la mejora continua. En estos contextos, los docentes no solo sienten que su trabajo es valorado, sino que también tienen mayores oportunidades de perfeccionarse y adquirir nuevas estrategias para enfrentar los desafíos en el aula.

Otro aspecto clave es la reducción de la carga administrativa. Muchas veces, los profesores se ven absorbidos por una burocracia excesiva que los aleja de su labor principal: enseñar. La existencia de mecanismos que optimicen los procesos y minimicen estas tareas permite que los docentes puedan concentrarse en la enseñanza, evitando el desgaste innecesario. Cuando un director comprende la importancia de liberar a los docentes de tareas administrativas redundantes y busca formas de simplificar la gestión escolar, crea un entorno que favorece el bienestar docente.

Por último, el clima de confianza y colaboración dentro de una escuela es determinante. Los directivos que fomentan una comunicación abierta, valoran la voz de los docentes y los hacen partícipes en la toma de decisiones (algunas) construyen equipos más cohesionados y comprometidos. Cuando los profesores sienten que sus ideas y preocupaciones son escuchadas, la motivación y el sentido de pertenencia se fortalecen, disminuyendo la intención de abandonar la profesión. Las escuelas que promueven una cultura de colaboración no solo favorecen el desarrollo profesional de sus docentes, sino que también logran ambientes de trabajo más positivos y estimulantes.

Por supuesto, mejorar las condiciones materiales y salariales es un incentivo importante para los docentes. Sin embargo, sin líderes capaces de gestionar eficazmente las escuelas y crear condiciones laborales adecuadas, estos cambios pueden resultar insuficientes. La estabilidad y el bienestar del profesorado dependen, en gran medida, de la calidad del liderazgo escolar.

Como sistema educativo, tenemos la tarea de formar líderes que comprendan el impacto de su gestión en la retención docente. Esto implica no solo capacitarlos en administración, sino también en estrategias que fortalezcan su rol pedagógico y su capacidad de construir comunidades escolares sólidas. Además, es clave pensar en una estrategia sistémica que descomprima las escuelas, asegurando que las políticas educativas faciliten la labor directiva y docente en lugar de sobrecargarla.

Si queremos mejorar la educación, debemos empezar por cuidar a quienes la sostienen. Y para ello, necesitamos liderazgos que inspiren, acompañen y fortalezcan a sus equipos.

Christian Lazcano

Director de Formación CILED

El Pingüino | Carta al director de Andrea Bonnaud: Mujeres en carreras STEM

Señor Director:

Según el Informe de Brechas de Género en Educación Superior (2023), existe una amplia desigualdad en la matrícula de carreras STEM (pertenecientes a las áreas de ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas): la participación de las mujeres no alcanza a ser un 20% del total. Dato que, además, no presentó cambios significativos desde el 2019 al 2023.

Sin embargo, en 2024 hubo un aumento del 15,7% según el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género. Del total de mujeres seleccionadas este año, más de 1.500 recibieron un cupo de la política Más Mujeres Científicas (+MC), la cual abre espacios en más de 400 carreras STEM con el fin de reducir las desigualdades de género y fomentar una mayor participación de mujeres en estas áreas.

Esta iniciativa, aunque efectiva para promover la diversidad en las áreas STEM, no va a la base de la problemática. En algún punto, y a medida que crecen, las niñas dejan de inclinarse por carreras de ciencias y tecnologías, ya sea porque se les desincentiva, se les sugieren profesiones relacionadas a los cuidados o se les hace más difícil insertarse en una carrera masculinizada.

Este es el desafío que la política debe enfrentar. Eliminar los sesgos de género en la educación y fomentar el desarrollo pleno de los y las estudiantes. Debemos educar para que cada uno de ellos desarrolle su potencial en las áreas que deseen y así generar equipos de trabajo más diversos, innovadores e igualitarios.

Andrea Bonnaud Jofré

Investigadora CILED

La Tercera | Carta al director de Soledad Ortúzar: Liderazgo de Liceos Bicentenario

Señor Director:

Los resultados obtenidos por los Liceos Bicentenario en la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES), donde 14 de ellos destacan entre los 25 colegios públicos de mejor desempeño, demuestran una vez más el rol fundamental del liderazgo directivo.

De hecho, esta política pública fue diseñada bajo el pilar -sustentado en evidencia nacional e internacional- del gran impacto que tiene un buen director para movilizar calidad y oportunidades en sus comunidades educativas.

¿Qué distingue a un buen director? Además de establecer metas claras, con responsabilidad por los resultados y foco en los aprendizajes, tiene una firme convicción de que todos los estudiantes, sin importar su origen ni condición, pueden aprender y alcanzar su máximo potencial.

Es de esperar, entonces, que en medio del deterioro que enfrenta la educación pública en nuestro país, seamos capaces de priorizar con sentido de urgencia buenas políticas públicas.

Soledad Ortúzar

Académica UDD y directora ejecutiva CILED

El Mercurio de Valparaíso | Carta al director de Christian Lazcano: Altos niveles de estrés

Los resultados de la encuesta PULS de este año, realizada por Global School Leaders, muestra que, en todo Latinoamérica, nuestro país tiene los niveles más altos de estrés en directores de jardines y escuelas.

Más allá delas diferencias metodológicas con el estudio en cuestión, el tema merece atención, ya que el estrés podría contribuir, por ejemplo, en la alta deserción de líderes escolares. En la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo, hemos observado quela probabilidad de que un director deje su cargo en el primer año ronda el 18%. Este preocupante dato subraya la urgencia de comprender las causas detrás de este fenómeno.

La complejidad de las organizaciones escolares impone demandas crecientes que, sin los recursos necesarios, afectan tanto a los directores como a sus comunidades. Lo paradójico es que incluso solucionar este problema puede ser un desafío estresante: requiere un sistema coherente que evalúe las demandas y provea los recursos necesarios para enfrentarlas.

Políticas públicas en torno a un sistema de trayectoria directiva deben ser diseñadas para atender estas necesidades y garantizar el bienestar de quienes lideran nuestras escuelas, fortaleciendo así la calidad educativa.

Christian Lazcano, académico Facultad de Educación; Stefanie Wenderoth, coordinadora de Prácticas Pedagogía Educación Básica, Universidad del Desarrollo

Diario Financiero | Carta al director de Soledad Ortúzar: Priorizar los Aprendizajes

El impacto del liderazgo y la gestión directiva en la calidad de la enseñanza es incuestionable. Así lo demuestra la evidencia disponible de los últimos 40 años. De hecho, una reciente investigación del académico Jason Grissom (Vanderbilt Peabody College), quien en octubre visitó la Universidad del Desarrollo, revela que, mediante apoyo y formación, elevar el desempeño de un director escolar del percentil 25 (entre los de menor rendimiento) al percentil 75 (entre los de mayor rendimiento) genera un aumento en aprendizajes escolares equivalente a 1 a 3 meses por año en Lectura y Matemática. Asimismo, influye de manera positiva en la asistencia escolar, el bienestar docente y la retención de profesores de excelencia.

Dado que los recursos son siempre escasos y se prevén cifras desalentadoras para el ítem educación en la Ley de Presupuestos 2025, dotar con mayores herramientas a los directores, de modo que mejoren la gestión en sus escuelas, fortalezcan la labor de sus docentes y movilicen el aprendizaje de los estudiantes, es una inversión costo-efectiva que las políticas públicas y las instituciones en general deberían tener en cuenta.

Soledad Ortúzar

Directora Ejecutiva CILED