
Observar sin juzgar, reconocer lo que se siente, identificar lo que se necesita y formular una petición clara. Esas son las cuatro habilidades que propone la Comunicación No Violenta (CNV), modelo desarrollado por el psicólogo estadounidense Marshall Rosenberg.
En esta premisa se basa el proyecto “Validación de un instrumento de actitud hacia la Comunicación No Violenta en TP en Chile”, desarrollado por María José Labrador, directora del Centro de Estudios de Comunicación Aplicada, y María Cristina Silva, directora de Aseguramiento de la Calidad, ambas académicas de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad del Desarrollo.
La investigación fue apoyada por el Centro de Innovación en Liderazgo Educativo de la Universidad del Desarrollo (CILED-UDD) y busca aportar a la mejora de la convivencia escolar mediante una herramienta que permita conocer cómo se relacionan los estudiantes con este tipo de comunicación.
“Dado los crecientes casos de violencia escolar pospandemia en Chile, diseñamos y elaboramos un instrumento de diagnóstico de actitud hacia la CNV, que aplicamos a 1.797 escolares de la Región Metropolitana. Pudimos comprobar la validez y confiabilidad del instrumento y contar con un valioso diagnóstico sobre la actitud de nuestros escolares hacia este tipo de comunicación compasiva”, explica Labrador.

La investigación da continuidad a un piloto realizado en 2023 en un establecimiento de San Ramón, con 1.102 estudiantes. Esa primera etapa evidenció una dificultad especialmente relevante: aunque los estudiantes mostraban mayor fortaleza para identificar sus deseos y necesidades, presentaban una clara debilidad al momento de formular peticiones.
El hallazgo permitió profundizar en una pregunta clave para la convivencia escolar: ¿cómo expresar una necesidad o plantear aquello que se quiere cambiar sin recurrir al juicio, la acusación o la violencia?
En este sentido, la CNV propone un camino que parte por observar una situación sin evaluaciones, reconocer los sentimientos involucrados, identificar las necesidades y, finalmente, realizar una petición concreta. La validación del instrumento abre la posibilidad de que los establecimientos técnico-profesionales cuenten con un diagnóstico para orientar acciones y desarrollar estrategias pertinentes a las necesidades de sus comunidades educativas.

Silva presentó el trabajo en el VIII Congreso Internacional de Competencias Mediáticas de la Red Alfamed, realizado entre el 23 y el 25 de junio de 2026 en Mérida, Yucatán, México. El encuentro reúne a investigadores e investigadoras de distintos países iberoamericanos para intercambiar conocimientos y experiencias en torno a la educación mediática. La investigación también fue publicada en el libro del Congreso, de acceso abierto.
“Nuestro trabajo tuvo una excelente acogida en el VIII Congreso Internacional de Competencias Mediáticas de la Red Alfamed. Académicos de distintos lugares del mundo se interesaron por el instrumento y nos invitaron a dialogar con ellos sobre posibles mejoras y posibilidades de escalamiento”, señala Silva.
El próximo paso del equipo es aplicar el instrumento a escolares de todo Chile, con el propósito de contar con un diagnóstico nacional que permita impulsar acciones estratégicas para promover una comunicación más respetuosa y compasiva en las comunidades educativas.
Y la proyección no termina ahí. “Si de soñar se trata, queremos aplicar nuestro instrumento en otros países de Latinoamérica para que nuestra cruzada por la comunicación compasiva sea sostenible”, plantean las investigadoras.

Revisa el recurso asociado a la investigación, que reúne un video explicativo sobre CNV y el capítulo “Validación de un instrumento de actitud hacia la Comunicación No Violenta en TP en Chile”, publicado en el libro del Congreso Alfamed y disponible en acceso abierto.